A pesar de todo ello, el Vaticano durante dos décadas (70´s y 80´s) sus números estaban en rojo, por los escándalos de fraude con el Banco Ambrossiano de Milán y con el suicidio-asesinato de Roberto Calvi en 1982, banquero muy cercano al Vaticano cuyos nexos con la mafia y los fraudes lo arrojaron a un "suicidio" bastante peculiar, se ahorcó en un puente en Londres pero antes de eso se había atado las manos y se arrojó al precipicio (¿?), otro escándalo más fue el de Michele Sindona bautizado como el "Salvador de la Lira" culpable de la quiebra de 2 bancos italianos que incluía amplias acciones del Vaticano y el banco Franklin de EU, también como Calvi, muerto misteriosamente cuando estando ya en la cárcel fue envenenado y se llevó a la tumba (o al cielo) información importantísima que pondría a temblar hasta la mismísima Plaza de San Pedro.
El papa Karol Wojtyla, sacó de las penumbras y saneó las cuentas corrientes del Vaticano por medio de obtener recursos de los arzobispados más ricos del planeta, los de Italia, Chicago, Alemania y América Latina por medio de donaciones casi obligatorias para poder poner al corriente sus deudas.
Pero llegó el 11-S y con el la revolución globalizadora de los mercados bursátiles, después de ocho años de superávit, el Vaticano arrojó un déficit de casi cuatro millones de dólares y una denuda que asciende a más de 80 millones de dlls, ya que el Estado Vaticano tiene acciones en bonos del tesoro en algunas bolsas de valores de Estados Unidos y Europa. Además, tuvo que sumarle las grandiosas cuentas que pagó el arzobispado de Chicago a las víctimas de abusos sexuales durante los primeros años del siglo XXI, actos de corrupción y pederastia que fueron y son, un verdadero escándalo que la iglesia ha pagado y con creces su indiferencia, puesto que de desde hace una década, han crecido a pasos agigantados religiones como la budista o religiones cristianas cuyo verdadero fin es lo espiritual y no lo económico. Las sumas que se pagaron por los escándalos sexuales en Estados Unidos ascienden a casi 1000 millones de dólares (sic!) [...]
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